San Juan – Estrellas cordilleranas

En esta oportunidad, iniciaremos el recorrido en Jáchal, pasando previamente por la cuesta de Huaco, para conocer las estrellas cordilleranas


CAsLeo y la cordillera de los Andes

 San José de Jáchal

Nos encontramos nuevamente en Sañogasta, La Rioja, como base de partida y tomamos por la ruta 40, cuyo recorrido mantenemos hasta encontrar la ruta provincial 49 en la provincia de San Juan. A pocos kilómetros de este desvío recorremos la Cuesta de Huaco con el río Huaco acompañándonos hasta llegar a nuestro destino: San José de Jáchal. Allí nos quedamos dos días para poder recorrer algunos sitios de interés. El vocablo Jáchal reconoce varios significados: «río de las arboledas», o «distrito de metal».


Iniciando el ascenso por la ruta 49

En lo alto de la Cuesta hay un mirador con infografía y un busto de Buenaventura Luna (nombre artístico de Eusebio de Jesús Dojorti) quien, además de político y periodista, fue un cronista musical de su propia gente. En todas sus obras no solamente mostró a Huaco, a Jáchal, o a San Juan, sino a todo un país. Creó la Tropilla de Huachi Pampa, un reconocido grupo folklórico, también escribió varias zambas y canciones célebres, por lo que fue uno de los grandes de la música popular argentina. Todos los 29 de julio, en el cementerio de Huaco, los escolares forman una improvisada guardia, los arrieros llegan hasta el lugar entonando canciones y hasta se baila al son de las guitarras, al pie de la tumba del poeta… quizá por don Buenaventura Luna o porque siempre fue así, en Huaco el cementerio es alegre y nadie le teme a la muerte (Buenaventura Luna en Youtube).


Busto en conmemoración de Buenaventura Luna

Desde el mirador se puede hacer avistamiento de aves, además de disfrutar de un paisaje de inmensa belleza. También encontramos información sobre circuitos de caminatas que nos llevan a lugares de interés geológico y arqueológico, como así también montes nativos y miradores para avistar aves y demás fauna de la zona. Todo dentro del Área Natural Protegida y santuario de aves «La Ciénaga».


Extrañas formaciones rocosas nos observan desde lo alto… y hacia allá vamos


El mirador nos recibe con una panorámica impresionante

Ya en bajada pasamos por un túnel cavado en la montaña que desemboca junto al embalse Cauquenes, también conocido como dique de Huaco o dique de Los Lisos, sobre el río Huaco. El agua es utilizada principalmente para el riego, pero es ideal para echarse un chapuzón y para practicar algunos deportes como la pesca. En los alrededores se puede hacer senderismo y trekking para contemplar la flora y fauna autóctonas. En el Camping Los Cauquenes se puede pasar la noche en Motorhome o casa rodante sin problemas. También se organizan cabalgatas, paseos en 4×4 y escalada en roca. Se pueden observar grandes aves como águilas o buitres.


Ingresando al túnel en piedra


Vista del embalse Huaco a la salida del túnel


Un lugar que invita a hacer un alto en el camino y respirar naturaleza

Cruzando el río Jáchal llegamos a la ciudad. Después de registrarnos en el alojamiento hicimos un corto paseo, ya que era entrada la tarde, buscamos un lugar donde comer y a dormir. Al día siguiente, ya descansados, iniciaremos el que sería nuestro día de recorridos por la ciudad y la zona.


Ingreso a San José de Jáchal

Temprano en la mañana buscamos algunas exquisiteces de la región, tales como las colaciones, los famosos «cimarrones» y las «tortitas jachalleras»; delicias imprescindibles para acompañar el mate.


Colaciones


Cimarrones

Luego comenzamos el recorrido por el anfiteatro Buenaventura Luna. Al llegar nos encontramos con un imponente anfiteatro que acompaña la ondulación del terreno a la perfección con una acústica increíble y una vista excepcional. Aquí se realizan innumerables fiestas y ferias a las que acuden artistas y artesanos de gran renombre tanto del orden local como nacional, siendo la principal convocatoria la Fiesta Provincial de la Tradición.


Vista desde el ingreso al anfiteatro


Vista del escenario con el fondo de las montañas


Detalle del escenario

Museo Arqueológico Ricardo Prieto

Luego de disfrutar de una mateada con el marco mágico del anfiteatro, nos dirigimos a este museo arqueológico con piezas de las culturas originarias que habitaron la región recogidas por su fundador, quien le dio el nombre, durante sus largas caminatas por la región. Ricardo Prieto era un entusiasta de la arqueología y gustaba de recorrer las sierras buscando tesoros perdidos por los antiguos moradores, pertenecientes a las poblaciones originarias y tal es la cantidad de hallazgos que realizó, que decidió instalar un museo en el que podemos encontrar puntas de flechas, morteros, fotografías y también antigüedades.


Mortero de madera


Morteros de piedra


Petroglifos


Puntas de flechas


Urna funeraria


Hachas


Ricardo Prieto junto a algunos de los morteros que encontró en sus recorridos


Fotos de pobladores originarios de la zona

Santuario Arquidiocesano de San José de Jáchal

El mítico templo jachallero, de más de 140 años, fue construido entre 1875 y 1878 y fue en 1978 cuando se declaró Monumento Histórico Nacional por la tradición que representa en la acción evangelizadora en Cuyo, además de haber sido escenario de importantes acontecimientos históricos. Pero el paso del tiempo, las condiciones climáticas de la provincia y la construcción de adobe, fueron una combinación que daría por resultado el colapso de la iglesia originaria. Luego de ello, se cerraron sus puertas por una década, en resguardo de fieles y turistas que acudían a disfrutar del lugar religioso. El proyecto de restauración buscó mantener la imagen exterior urbana de la obra, en todos aquellos elementos que hacen a su esencia y reforzarla al ampliar el atrio existente y reemplazar las obras de apoyatura contiguas al templo. También se dejaron cuatro paneles de importantes dimensiones, de adobe, para que los turistas aprecien cómo era el templo y una excavación hasta llegar al piso original (que no es el que tiene actualmente) con un blindex para pisarlo sin riesgos y que, además, protegerá el material crudo. En el templo se venera la imagen de San José de procedencia altoperuana, llevada a Jáchal en 1690; y la imagen de la Virgen de Cuyo. También se puede apreciar al «Señor de la Agonía», un Cristo de tamaño natural, de cuero negro y articulado, realizado por indios de origen cuzqueño y traído desde Potosí en 1783, conservado en perfecto estado.


Fachada


Cristo de la Agonía o Cristo Negro


San José en el altar principal


Vista de la nave principal

El Camino a las estrellas

Una vez mas nos recibe la mítica ruta 40 para tomar su trazado hacia el sur de San juan desde San José de Jáchal. En esta zona se pueden sentir los vientos que descienden desde la cercana Cordillera de Los Andes con variada intensidad, dependiendo el clima y la zona del año en la cual se presenta el fenómeno. En varias de las zonas, a este viento, se lo conoce como zonda y puede alcanzar altas velocidades (60 km/h), asi como aportar altas temperaturas (40°c) dependiendo la época del año. En el largo camino que teníamos por delante desde la ruta 40 y luego las rutas 436 y 149 hasta el destino final; nos cruzaríamos con fuertes ráfagas de viento en diferentes oportunidades.


Vientos en la zona, reflejados sobre la ruta

El camino nos lleva por hermosos paisajes, bordeados por montañas y recorriendo la ruta a la vera del río San Juan hasta la localidad de Calingasta. A la cual solo ingresaremos solo de pasada para comprar algunas provisiones. La localidad está a la vera de la una explanada conocida como «El Barrealito», hermana menor del que se encuentra frente a nuestro destino final: el complejo astrónomo «CASLEO» ubicado en el parque nacional «El Leoncito», llamado «El Barreal» (a la vera de la localidad del mismo nombre)


La ruta bordeando el Río San Juan y sus maravillas

Antes de arribar al Complejo, y a pocos kilómetros de Calingasta, visitamos el Cerro Alcázar, disfrutando de sus colores y formaciones que -ya a primera vista- hacen identificarlo inmediatamente con aquello que motiva su nombre: un tipo de castillo fortificado.


Camino hacia el Cerro Alcázar


Cerro Alcázar en toda su majestuosidad

Ingresando, ahora si, al Parque Nacional El Leoncito encontramos un accidente geográfico que formó una pequeña cañada en la que existe la Cascada «EL Rincón». Un lugar donde disfrutar la tranquilidad tomando unos mates escuchando el correr del agua.


Ingreso al Parque Nacional


Caminos interiores del Parque


La Cascada El Rincon y, en lo alto, uno de los observatorios del Complejo


La Cascada El Rincón y su belleza natural

El Complejo Astronómico Leoncito (C.AS.LEO)

Llegando al ingreso del Complejo AStronómico LEOncito propiamente dicho, nos encontraremos con una tranquera cerrada con un portero eléctrico/intercomunicador adosado en uno de sus parantes, a través del cual debemos anunciarnos y verifican que uno esté registrado como visitante y/o huésped para autorizarle la entrada.


Ingreso al Complejo por un portón que abren desde el interior

El Complejo tiene visitas organizadas a sus instalaciones que son abiertas al público pero que DEBEN RESERVARSE CON ANTICIPACION. También cuentan con la opción de alojarse en habitaciones con las mismas características de las que utiliza el personal (científico y de mantenimiento) del lugar. Estas habitaciones deben reservarse con, no menos, de 6 meses de anticipación dado que el complejo está pensado para la observación e investigación astrofísica y no cuenta con muchas de ellas disponibles y, en algunas circunstancias motivadas principalmente por la incorporación de personas extranjeras que colaboran con el trabajo científico, no cuentan con disponibilidad de alojamiento. El ambiente interior del complejo habitacional cuenta con las comodidades para alojarse (refrigeración, calefacción, habitaciones, baños, comedor, etc) por lo cual no es necesario preocuparse por ese tema. El alojamiento -por sus características- cuenta con el servicio de «media pensión» (incluye la cena y el desayuno), el tiempo que uno puede quedarse allí es UNA noche y en esa misma madrugada puede hacerse avistamiento de estrellas y planetas desde telescopios existentes en las afueras del complejo -si el clima lo permite y uno asi lo desea- Este servicio, como las comidas, está incluido en el valor de arrendamiento y, en ambos casos, no hay devoluciones ni descuentos de dinero si uno no quiere comer o no se pueden hacer los avistamientos. Asi son las condiciones. Hagamos una recorrida fotográfica por él…


Ingreso a las instalaciones en grupos de visitantes


Explicación grupal de la historia, labores y qué se verá


Uno de los telescopios gigantes vistos al interior


Telescopio visto desde abajo


Sistema de cableado y sensores del telescopio


Las ruedas distribuidas para poder girar 360° el telescopio


Una de las estaciones de medición y control de los mecanismos

La experiencia, el contacto con la gente del lugar y la posibilidad de disfrutar de las «Estrellas cordilleranas» no tiene desperdicio y es algo que debe tratar de hacerse una vez en la vida.


El conjunto habitacional del Complejo


Cenando junto a gente del Complejo

Al día siguiente, cuando fuimos a buscar el vehículo al estacionamiento del lugar, nos percatamos que había quedado una botella con agua y su interior que estaba congelada, dando una idea de la baja de temperatura que ocurrió en la noche. Nada de esto se siente dentro de las habitaciones y espacios comunes interiores.


Vista de la cúpula principal del complejo

Luego de desayunar, emprendemos el camino hacia un nuevo destino, disfrutando el regalo de despedida que nos tenia preparada a naturaleza, mostrándonos la cordillera de los andes en todo su esplendor.


Imagen cordillerana desde el Parque Nacional El Leoncito

Ahora tocará seguir, como la vida misma, en el continuo camino hacia ningún lugar. La semana próxima nos espera un destino nuevo y sorprendente. Con toda seguridad nos dedicaremos a disfrutarlo, recordando que lo importante es el viaje y no quienes viajamos y quereos que ustedes puedan disfrutar de las imágenes y los relatos. Los esperamos porque… Camino hacia ningún lugar: Continuamos!